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jueves, 12 de marzo de 2020

Sentido rompecabezas


“Eres tú la última pieza del rompecabezas de mi vida, eres la parte que me complementa, que si tú eres la Luna yo seré la Tierra.”

(Fragmento de la canción “Rompecabezas” de Alejandro Astola)

aliento boca brazo Con de dulce el embriagante en esbelto mi mi saboreó tu tu talle,.

Con mi dulce brazo en tu aliento, mi esbelto talle saboreó el embriagante de tu boca.
Con tu aliento en mi dulce brazo, mi embriagante talle saboreó el esbelto de tu boca.
Con tu talle en mi embriagante boca, mi dulce brazo saboreó el esbelto de tu aliento.
Con tu embriagante talle en mi boca, mi esbelto aliento saboreó el dulce de tu brazo.
Con mi boca en tu embriagante talle, mi brazo saboreó el dulce de tu esbelto aliento.
Con el dulce de tu embriagante aliento, mi boca saboreó mi brazo en tu esbelto talle.
Con mi brazo en tu esbelto talle, mi boca saboreó el dulce de tu embriagante aliento.

- Roy Lobo (25.feb.2015)

martes, 25 de febrero de 2020

Calaverita a Lord Vader


“News guy wept and told us Earth was really dying, cried so much, his face was wet then I knew he was not lying.”

(Fragmento de la canción “Five Years” de David Bowie)

Doña “Calaca” se paseaba
tanto que de la Tierra salió,
¿paseaba?, más bien “espaceaba”
y al planeta Tatooine arribó.

Se encontró a Anakin divertido
reparando a Ci-Tri-Pi-Ó,
ahí lo encontró distraído
y ahí Skywalker se murió.

En cuenta no había caído,
faltaban cinco episodios más,
¡tonta!, se había distraído
y no habría Darth Vader jamás.

Un error había cometido,
la muerte ni cuenta se dio
que la saga había fallecido...
¡y a Anakin entonces revivió!

Los números ahora “cuadraban”
mil jedis a la lista agregó
¡ni el maestro Joda se salvaba!,
pero a Jar Jar Binks no se llevó,

Jaba el Hutt encabezaba
en la lista de los villanos
y un emperador figuraba
antes que terminara al año.

Pero cuando supo de Alderaan,
la muerte sí que se emocionó,
¡todo un planeta se llevará!
y en primera fila se sentó.

Anakin pues... ¡se queda vivo!
porque Lord Darth Vader surgirá,
démosle un empujoncillo
¡que ya su turno le tocará!

- Roy Lobo (31.oct.2015)
Inspirado en las historias y personajes de George Lucas

jueves, 14 de febrero de 2019

Entre el todo y la nada



“Muere la esperanza que añoro pues teniéndolo todo nada te puedo dar.” 

(Fragmento de la canción “Todo Y Nada” de Vicente Garrido)
Quiero presentarte a mis dos musas, me acompañan a donde vaya y ahora estoy convencido que sin ellas mi capacidad creativa se ve muy reducida. Cada vez que las escucho nombrar no puedo evitar voltear mi atención y expulsar a la mayor brevedad posible una gran cantidad de frases que me permitan alejarlas de mi vista lo más rápido posible: así es, cada vez que las veo lo único que quiero es deshacerme de ellas; la verdad es que, con todo y que son mis más socorridas musas, me estresa verlas. Pero de eso se trata nuestro juego.

Ahora sí, sin más preámbulos te las presento: “todo” y “nada”, dos palabras incomprensibles por mi cerebro.

El diccionario me dirá que “todo” es “la suma de sus partes” y que “nada” es la “inexistencia o carencia absoluta de todo ser”. Pero en realidad, ¿me puedes señalar el todo o la nada en algún lugar del cosmos?

Si te tomas un vaso de agua, ¿puedes en realidad decirme que te tomaste toda el agua y nada quedó en el vaso? Piénsalo, porque estoy dispuesto a debatir contigo sobre partículas de agua que necesariamente habrán quedado en el vaso, en el aire evaporadas y en tu boca absorbidas o combinadas y que jamás habrías podido ingerir de tal forma que literalmente te hayas tomado toda el agua.

¿Ves a dónde voy? ¿Ves por qué me estresan estas musas? Me enerva pensar que alguien se atreva a usarlas, mi limitado cerebro no puede con ellas y me obligan a entablar un debate con quien cruce mi camino.

Y para mí es fácil ver por qué me sucede: en un cosmos infinitamente grande no cabe el todo y en el espacio infinitamente pequeño no cabe la nada porque siempre existirá algo más grande y algo más pequeño, y es que el “todo” y la “nada” son conceptos abstractos que se usan para evitar el trabajo mental que representa decir la verdad de cualquier asunto definido así, su uso “corta de tajo” el análisis como una orden de un tirano autoritario y absolutista.

Cuando alguien me dice: “es que toda la gente es así”, ¿toda? ¿Nadie entre los siete millardos de personas que habitamos este mundo es diferente? O cuando me dice: “Ya nada es igual”, ¿nada? ¿No queda ninguna partícula física o emocional que haya sido igual al pasado o lo seguirá siendo en el futuro? Porque decir “la mayoría” o “la minoría” no es lo mismo que decir “todo” o “nada”.

¿Ves por qué me molestan mis musas y por qué las quiero alejar a toda costa de mi presencia? He ahí mi motivación que me impulsa a decir las cosas.

Nunca digas “todo”, nunca digas “nada”, nunca digas “siempre” y nunca digas “nunca” porque es casi seguro que estarás equivocado.

- Roy Lobo (20.nov.2015)

martes, 25 de julio de 2017

Reencuentro


“Hoy que llevo en la boca el sabor a vencido, procura tener a la mano a un amigo que cuide tu frente y tu voz.”

(Fragmento de la canción “Hoy ten miedo de mí” de Fernando Delgadillo)

¡No quiero llegar a la cita!, me aterra que de nueva cuenta nos miremos frente a frente. Y es que todos los días es lo mismo aunque, en cierta forma, ya estoy acostumbrado.

Pero, costumbre o no, sigue siendo incómodo en el mejor de los casos. Y no sólo es que en su cara observaré otra vez reproche, decepción y hasta preocupación; hoy especialmente veré salir nuevamente a la “bestia sedienta” que ha estado escondida por días sin más consuelo que algunos lapsos de sueño obligado por los estupefacientes que a propósito le he suministrado. He estado retrasando la cita pero, la verdad, es que entre más prolongue este encuentro más duro será el golpe que me espera… y le tengo más miedo a ese dolor.

Y es que hace años le hice promesas que hasta hoy no he cumplido. Fue fácil ignorarlo los primeros meses, él y yo acordábamos que el próximo sería… pero así fue cada mes hasta que llegó uno en el que no pude más y para callar su reclamo utilicé drogas; al inicio sólo alcohol pero después cosas más fuertes. Funcionaba.

Entraré a mi casa, seguro inconscientemente buscaré alguna distracción que retrase aún más mi encuentro pero hoy decididamente no haré caso; subiré las escaleras y entraré al sanitario. Colocaré las manos sobre el lavamanos y, lentamente, moveré mis ojos hacia el espejo y observaré con determinación a los ojos de la bestia que me espera impacientemente en las mayores profundidades de mi conciencia.

Roy Lobo (28.nov.2015)